“Ha sido y está siendo duro, no lo vamos a negar, pero sé que no estoy sola, hay mucho compañerismo”

Miriam es uno de los grandes tesoros que tenemos en DEBRA. Es enfermera por vocación y una de las integrantes de nuestro equipo de atención familiar. El último mes decidió unirse al equipo de profesionales que están luchando en primera línea contra el COVID-19 y en DEBRA estamos desando recibirla de nuevo con un gran abrazo cuando todo termine. Mientras tanto, queremos compartir su experiencia y mandar nuestro apoyo al personal sanitario de todos los hospitales del país. Además, el resto de profesionales socio sanitarios de DEBRA siguen al pie del cañón atendiendo más que nunca a nuestras familias.

¿En qué está consistiendo tu trabajo estos días en el hospital?

Cuidar a las personas afectadas por el virus Covid-19. Actualmente, trabajo en una de las 14 plantas de uno de los hospitales más grandes de la Comunidad de Madrid y que entre muchas otras se ha convertido en una planta exclusivamente para cuidar a personas contagiadas por el virus.

A día de hoy, tengo que tratar una media de 25 pacientes (dependiendo del turno somos entre 3 o 4 enfermeras), la jornada laboral es de 7 horas durante las cuales, pocas veces te da tiempo a sentarte a descansar. Hacemos dos turnos para vestirnos con el EPI (equipo de protección individual), en cualquiera de esos dos turnos una compañera se queda fuera para apoyar a la que está dentro, atendiendo a los pacientes, por si necesitase material, medicación, etc y para apuntar constantes vitales e información relevante. Podemos estar vestidas con el EPI una media de 2-4 horas y en la mayoría de las ocasiones las gafas se te empañan y cuesta respirar por la mascarilla, lo que dificulta en gran medida tu trabajo, pero sin ninguna duda lo más difícil es la distancia física que debemos mantener con nuestros pacientes que se acentúa además porque vamos completamente cubiertas y porque no podemos permanecer mucho tiempo dentro. Sin embargo, intentamos contrarrestar esta situación aumentando nuestra cercanía, bien sonriendo con los ojos, teniendo una pequeña conversación, escuchando sus necesidades, leyendo esas cartas anónimas o ayudándoles a ponerse en contacto con sus familiares a través de videoconferencia por teléfono.

No son momentos fáciles y menos para sanitarias como tú que estáis en primera línea, ¿de dónde sacas la fuerza para seguir cada día protegiendo a las personas afectadas por COVID-19?

Ha sido y está siendo duro, no lo vamos a negar, pero sé que no estoy sola, hay mucho compañerismo, se ha roto la barrera de quién es quién y al final, todos estamos en la misma batalla. Se que estoy haciendo lo correcto y estoy donde debo estar en estos momentos. Esta profesión tiene algo, siempre lo he dicho y ese algo hace que todo riesgo pase a un segundo plano. Hace que quieras ayudar, estar ahí. Hace que llores, que te emociones, que sonrías, que vivas todo con una intensidad abrumadora y que siempre merezca la pena.

Las personas con Piel de Mariposa forman parte de los grupos de riesgo, ¿qué consejos deberían seguir?

El Coronavirus puede afectar a cualquier persona, sabemos que afecta menos a niños/as y que si les afecta tienen un cuadro más leve. A pesar de eso, creo que todas las personas y más aún, los grupos de riesgo deberían continuar extremando las precauciones porque todavía no hay otra solución.

Recomendaría no exponerse, pero en el caso de tener que salir, ya que tendremos que empezar a normalizar nuestra vida en breve, tanto familiares como afectados/as, tendremos que mantener una distancia entre 1 o 2 metros con el resto de las personas en espacios comunes. En el caso, de tener que ir acompañados/as, os diría que de una única persona. Y hacer uso de las mascarillas quirúrgicas cuando no sea posible mantener la distancia de seguridad en espacios cerrados o en la calle. Creo conveniente aclarar que no te protegen contra el virus, simplemente es una medida preventiva para todas aquellas personas que no tienen síntomas o síntomas leves y que podrían ser un vector invisible de transmisión del virus sin saberlo.

Pero las tres recomendaciones principales y para mí, más importantes, serían la de lavarnos las manos con jabón frecuente y meticulosamente durante un ratito largo, lo que dura un cumpleaños feliz 🙂 Evitar tocarse los ojos, nariz y boca (esto es de vital importancia) y que al toser que lo hagamos en un pañuelo desechable o en el hueco que se crea cuando flexionamos el codo e inmediatamente después nos lavemos las manos también.

Toda esta información está sacada de fuentes oficiales y de mi propia experiencia, aunque suene repetitivo tenemos que ser conscientes de que va a ser un problema hasta que haya una solución, por lo que mucho ánimo y no bajemos la guardia.

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